lunes, 6 de abril de 2009

ACERCA DEL SÍMBOLO

El símbolo es la representación sensible de una idea; las palabras son también símbolos, por eso el lenguaje discursivo es un caso particular del simbolismo. El principio del simbolismo es la existencia de una relación de analogía entre la idea y la imagen que la representa. El símbolo sugiere, no expresa, por ello es el lenguaje electivo de la metafísica tradicional.

Su origen es no humano y se basa en la correspondencia entre dos órdenes de realidades, una visible y otra invisible: la primera alude a la segunda. El fundamento del simbolismo está en la naturaleza misma de los seres y de las cosas; la naturaleza toda es un símbolo. Símbolos y mitos no son recursos estilísticos sino, al contrario, formas indirectas, pero absolutamente auténticas, de traducción de la realidad última.

El símbolo no expresa ni explica, solo sirve de soporte para elevarse, mediante la meditación, al conocimiento de las verdades metafísicas. Su ambigüedad vela y revela la realidad y su carácter polisémico posibilita su interpretación en diversos órdenes de la realidad. Por eso, cada ser humano penetra según sus aptitudes (calificación intelectual) en la intimidad del símbolo.

La pluralidad de sentidos incluída en cada símbolo se basa en la ley de correspondencia (analogía): una imagen sirve para representar realidades de diversos órdenes o niveles, desde las verdades metafísicas hasta las que son como "causas segundas" con respecto a aquellas. Los diversos sentidos del símbolo no se excluyen, cada uno es válido en su orden y todos se completan y corroboran, integrándose en la armonía de la síntesis total.

La ley de correspondencia es un principio del simbolismo. Cada cosa traduce, en su orden de existencia y según su modo propio, el principio metafísico que es su profunda razón de ser. La interpretación metafísica de un símbolo no excluye su significación histórica, más aún ésta es una consecuencia de aquella, pero esa relación de dependencia no la priva de su grado de realidad (el que corresponde a su orden).

Hay en la relación analógica un principio de jerarquía según el cual lo material y visible expresa lo inmaterial e invisible y no recíprocamente.

El símbolo es la forma más adecuada para trasmitir significados no conceptuales. El símbolo es sintético en cambio el lenguaje corriente es analítico. Los símbolos no deben ser explicados sino comprendidos. Por eso, la filosofía profana (no metafísica) usa un lenguaje analítico y racional, en cambio la metafísica oriental y, en general, toda metafísica tradicional, emplea un lenguaje sintético y espiritual: el simbolismo.

ARMANDO ASTI VERA
Luis Montero

domingo, 5 de abril de 2009

LA ATLÁNTIDA, UN CONTINENTE PERDIDO

Es imposible leer la mente de un hombre de un hombre que murió hace 2300 años... Si se pudiera hacer así. O si por lo menos, se inventara una máquina de tiempo que situara a los personajes del pasado en el mundo actual quizás supiéramos exactamente lo que sucedió en el misterioso continente perdido de la Atlántida.

La única fuente de información con que contamos en la actualidad son los escritos de este hombre desaparecido hace dos y medio milenios... Plato.

Plato más conocido por Platón en el mundo de habla castellana o española vivió en la centuria comprendida entre el año 427 a. C. al año 347 a. C. La Atlántida fue mencionada en dos de sus obras principales. Mas que obras las mismas pudieran considerarse como "diálogos" lenguaje a discutir entre dos personas porque hay que tener en cuenta de que Plato vivió en la época de la filosofía y en ese tiempo casi todas las ideas Se exponían a pública discusión creando las diversas escuelas del pensamiento humano.

Tamios y Kritias... éstas son las obras que hacen referencia a la Atlántida. Son las únicas fuentes de referencia Sobre Atlántida. Absolutamente las únicas. Cualquier libro o articulo escrito pasada la época de Plato no deja de ser sólo una variante informativa de aquellas obras del escritor.

Platón jamás estableció en sus obras que él tuviera directo contacto con la Atlántida. En la época en que el filósofo escribió sobre este continente Sus referencias Se basaban en las memorias de un, hombre muerto ciento cincuenta años antes de que él naciera. Este hombre se llamaba Solón y trabajaba para el Gobierno de Atenas viajando extensivamente. Por lo tanto nos quedan sólo dos caminos a escoger en lo referente a la Atlántida. O bien Plato conoció de verdad las obras con los escritos de Solón y se basó en ellos pera escribir sobre el tema o bien simplemente inventó el personaje para consolidar su teoría filosófica del "Estado Ideal".

Aristóteles, el pupilo y estudiante más aventajado de Platón estaba convencido de que la Atlántida había sido inventada por su maestro para fines de tipo filosófico y que no existió en la realidad. Los siglos posteriores marcaron una casi total apatía referente a la Atlántida. Plinio el Viejo, filósofo romano, siguió la teoría de Aristóteles acusando al fallecido Platón como "inventor de la fábula sobre Atlantis". Los filósofos, historiadores y estudiosos se sucedían por generaciones y el tema quedaba suspendido en estado de inanimación gravitacional.

Tras de un intervalo de mil quinientos años, un sorpresivo número de científicos, historiadores y arqueólogos comenzaron a manifestar un repentino interés por el continente supuestamente desaparecido al otro lado del océano. El historiador español Francisco López de Gomara (1510-1560) fue el primero en decir que la Atlántida debía terminar en la América. Sir Francis Bacon (1561-1626) dijo exactamente igual y el educador alemán Janua Joannes Bicherod dijo que "el Nuevo Mundo descubierto por los españoles no tenía nada de nuevo... " en el año 1663.

Estos ecos sobre la Atlántida no se habían apagado dos siglos y medio después en la época de Alexander Von Humboldt. El primer hombre que parece haber aceptado la leyenda como una positiva y real idea histórica fue el padre jesuita Athanasius Kircher (1601-1680) Este jesuita fue un verdadero investigador de los temas más variados. Aseguró que "había descifrado jeroglíficos referentes a la Atlántida". Según su versión la Atlántida era un pequeño continente en el océano Atlántico. Era mas bien une isla que un continente. Y sus dimensiones geográficas la ubicaban entre América y África. Una inmensa isla en la cual una serie de montañas centrales se desmenuzaban hacia las llanuras en las aguas de diversos ríos que recorrían todo el terreno como los hilos de una telaraña.

Pero, antes de seguir con este articulo veamos lo que realmente Plato dijo sobre la Atlántida en su obra Tamios. Como especificamos al principio, esta obra es un diálogo. Dropides, un amigo personal de Solón (según Platón)viajó a Egipto durante los años 590 A.C. y 580. Fue a la ciudad de Sais y tuvo largas conversaciones con los sacerdotes en ella. Los sacerdotes le informaron que tanto Sais como Atenas fueron fundadas, la primera hacia ocho mil años y la segunda nueve mil. Que en aquella época de la fundación había una isla tras de las famosas Columnas de Hércules "era mayor que Libia y Asia juntas".

Esta Sentencia necesita de dos enmiendas. Porque hay que tener en cuenta que lo que ellos llamaban Asia no era mas que el Asia Menor. Y la segunda se refiere a una palabra usada por Platón en griego que lo mismo podía significar "grande en extensión" que "grande en poderío". Esta palabra era meizon. Lo más probable es que significara grande en poderío ya que de acuerdo con el relato los habitantes de la Atlántida planeaban una invasión para subyugar la porción del Mediterráneo que daba a ellos. Parece que la invasión se llevó a efecto y que solo al final de una cruenta lucha los atenienses lograron la victoria rechazando al enemigo.

Los sacerdotes afirmaron que "poco después de la fracasada invasión comenzaron a ocurrir maremotos, torromotos‚ inundaciones y la isla de Atlantis desapareció para siempre en el mar".

No hay otra referencia la Atántida en el Timaios. Y si no fuera por otros diálogos en sucesivas obras poco interés hubiese despertado el relato de los sacerdotes acerca de la invasión y la desaparición de Atlántida. Pero fue la obra Kritias la que excitó la imaginación de todo el mundo. En la Atlántida (según Kritias) vivía un pueblo abundante. Poseidón se enamoró perdidamente de una de las muchachas de la isla. Vivió con ella en una pequeña montaña y concibió con la misma cinco pares de gemelos todos ellos varones. Sigue la leyenda diciendo que Poseidón rodeó su montaña con varios cursos circulares de agua para evitar que los hombres llegaran hasta sus dominios y que los viajeros se mantuvieran apartados.

Esta es la primera referencia a los famosos canales circulares de la Atlántida. Canales que transportaban el agua de los ríos por medios artificiales hacia toda la tierra de la isla. Los sucesivos reyes de Atlántida magnificaron la obra y la aumentaron mediante construcciones artísticas creando una verdadera red de irrigación a la vez que un mayor número de compuertas permitía darles paso a los barcos de los comerciantes. Los diferentes círculos separados unos de los otros por el agua de los canales a su vez se unían mediante puentes que se dividían en tres partes para permitir el cruce.

El centro de la isla estaba constituido por la montaña en la cual vivía Poseidón en su palacio. Esta isla estaba separada del resto por un canal circular. Después seguía una zona también circular de tierra conocida como la "Bahía Interior" a su vez separada de la Bahía Exterior por otro círculo de aguas dulces. Un canal central rectilíneo unía a todos los puntos de tierra con el mar abierto. La parte externa de la última porción de tierras habitables estaba rodeada de una inmensa muralla circular que protegía a todo el conjunto de las miradas o curiosidad de los que llegaran allí por casualidad.

La idea general, bajo un punto de vista arquitectónico, es casi inconcebible. Hoy en día serían necesarios incontables años de trabajo y los más modernos métodos de construcción para lograr algo similar a la Atlantis arquitectónica.

El área total, la ciudad central, los campos circulares y los canales interiores ocuparían (según la descripción de Platón) un área cercana a las ochenta mil millas cuadradas. Todo esto en un perfecto esquema mediante el cual el canal central seria el encargado de regular las mareas altas y bajas de las aguas a fin de mantener un constante flujo de irrigación para las cosechas.

¿Increíble verdad? ¿Pero... de dónde pudo sacar Platón ideas tan lejanas a la época en lo que le tocó vivir? Los arquitectos que leen la descripción de Platón se quedan asombrados por la distribución y exactitud de sus planos mentales.

¿Extraterrestres...? Existe una marcada diferencia entre las escasas referencias a la Atlántida hechas en el Timaios el cual viene a ser un incompleto recital acerca de invasiones y catástrofes que destruyeron una Atlántida nebulosa e irreal y la Atlántida descrita en el Kritias.

El Kritias habla de pormenores inconcebibles. No solamente bajo el punto de vista de la construcción arquitectónica sino también sobre datos particulares de la ciudad en sí y sus aldeanos. Paredes de diversos materiales y colores, clases de metal usados en el reforzamiento de sus casas... etc...

Los buscadores de la Atlántida, que aceptan la descripción de Platón palabra por palabra se encuentran ante un dilema... la verdadera ubicación del Continente Perdido.

Ciertamente una isla que venía a tener cuatro veces el tamaño de Tejas no puede desaparecer completamente sin dejar el más mínimo rastro. Muchos fueron los lugares en los cuales se ubicó la Atlántida, Entre ellos Suecia, el Caucaso, Sur América, Ceilán y la parte oeste de África. Pero en ninguno de estos lugares logró encontrarse la menor prueba de una existencia humana inteligente que databa de diez mil años ¿Podía haber algo equivocado en las cifras de Platón? Más de un estudioso ha querido encontrar la diferencia en la relación que existe entre años solares y períodos de la Luna. Los egipcios evocaban el término de "lunas" como de 30 días, lo cual quiere decir que el período establecido por Platón como de 9,000 años quedaría reducido a 742 años actuales... lo cual ya es más creíble. Las palabras egipcias han sido trasladadas, a su vez de otro lenguaje. No se sabe cuál. Lo que quiere decir que a su vez, en la translación al griego puede que el símbolo egipcio de l00 significara 1,000 o viceversa. En este caso la invasión hubiese tenido efecto en los alrededores de 1500 años antes de Cristo. También las medidas de los canales pasarían de 1000 estadios a 100 disminuyendo en gran cantidad el tamaño de la desaparecida Atlántida.

Una interesante teoría sobre esto proviene del Profesor griego Anghelos Galanapnulos que es de origen griego y cree en la versión de Platón al pie de la letra. En los 36 grados al Norte y los 25 grados al Este del Mar Egeo se encuentran un pequeño grupito de islas colectivas que reciben el nombre de Santorini, consiste en dos grandes islas Thera y Therasia y unas cuantas pequeñas llamadas Aprosini, Palaia Kameni, Nea Dameni y Mika Kameni. La palabra Kameni (correspondiente a las tres)significa fuego o ardiente. Todas ellas son de origen volcánico. En 1886 hubo una poderosa erupción en estas islas que fue estudiada cuidadosamente por un científico francés de nombre Fouque y que sirvió de base para que la Universidad de Viena trazara un esquema de las erupciones ocurridas en la zona por siglos.

Hubo una erupción en el año 198 a. C. mediante la cual la isla de Palaia Kameni surgió sobre las aguas embravecidas. Otra erupción en el 726 d. C. Alargó esta isla. En 1573 Mikra Kameni se formó de idéntica forma. En 1650 otra erupción produjo algunos cambios en las islas menores. Pero en 1707 se produjo una ciclópea erupción que duró nada menos que cinco años y de la cual surgió Nea Kimena. En 1666 un apéndice de Nea Kirneni también surgió de los abismos oceánicos.

Por lo que se deduce, en el 250 d. C. el grupo Santorini estaba compuesto solamente de Thera y Therasia, pero en la actualidad las pequeñas islas proliferan en derredor de las dos mayores. Para el profesor Galanapoulos Thera y Therasia no eran mas que los rasgos superiores de la desaparecida Atlántida. Las esporádicas erupciones que dieron pie al resto del archipiélago demostraban que su teoría (por lo menos en la parte geológica) tenía fundamento ya que la tabla enseñaba una larga cadena de movimientos volcánicos en la región.

Si habían surgido islas a partir del 250 ¿Por qué no pensar que también habían desaparecido? Thera y Therasia están cubiertas de una espesísima capa de cenizas volcánicas petrificadas. Capa que quizás está esperando los suficientes recursos científicos para mostrar que en sus entrañas se encuentran los restos del Continente Perdido.

Los negociantes griegos tienen en gran estima las cenizas volcánicas petrificadas para las construcciones. Algunos de ellos adquirieron parte de este material de las islas. Cuando comenzaron a excavar se encontraron que bajo las mismas había innumerables edificios antiguos, utensilios de cocina, objetos de uso personal... todo de piedra y nada de metales. Ni una sola inscripción para atestiguar la procedencia de los objetos ¿La Atlántida que volvía a la luz? No hay manera de comprobarlo. Sólo futuras excavaciones y quizás alguna inscripción den la clave. Es conveniente hacer notar, que, más o menos en la época en que se supone qua desapareció la Atlántida tragada por el mar, la cultura de Creta estaba en el cenit de su esplendor. Los navíos cretenses extendían materialmente su poderío en el mundo entero. Los cretenses hacían un culto del Minotauro y su civilización era fantástica para la época en que vivían.

Los más complicados edificios, construcciones y edificaciones quedaron a la mitad repentinamente... de allí la cultura cretense decayó hasta convertirse en la simple cultura artesanal de la historia moderna y medieval ¿Cómo sucedió esto?

Tal parece que los genios de la piedra cretense interrumpieron sus labores a mediados del día y desaparecieron corriendo ¿Por qué? Nada se sabe. Se sugiere constantemente una invasión de alguna raza extranjera. Pero esto es bien poco probable. Para invadirla Creta de Horilero era necesaria una larga batalla con resultados muy nebulosos ya que Su flota era invencible. Todo demuestra que la cultura cretenSe "desapareció repentinamente" sin explicación ¿Quizás la explosión dela Atlántida?

Creta queda muy cerca del archipiélago Santorini. Una explosión ciclópea de origen volcánico que destruyera a la Atlántida, en su remanente podía destruir perfectamente a Creta. Las inmensas olas, los maremotos y las nubes de cenizas incendiadas podían poner fin no solamente a una cultura, sino a dos al mismo tiempo.

¿La Atlántida marcó la destrucción de la cultura en Creta? Los estudios lo apuntan en esta dirección. Para terminar con la teoría; el profesor Galanapoulos hace constar una similaridad increíble. Dicho profesor coloca una mano con las dimensiones de la Atlántida original; sobre el archipiélago de las Santorini.

Las dimensiones coinciden casi a la perfección. Lo que se consideraba en la Atlántida como la montaña interior en la cual habitaba el rey y que estaba rodeada por la "Bahía Interior" quedaba circunscrita directamente en la zona de las dos islas mayores. Las Santorini conocidas como Thera y Therasia. Los estudios a realizarse en el futuro dirán la última palabra. Lo cierto es que en las entrañas de estas dos islas se encuentran edificios de piedras imponentes, utensilios para la vida humana... y ni una sola inscripción sobre la Atlántida.

Hace años el sumergible Aluminaut, designado especialmente para la exploración, se encontraba explorando los bancos de las Bahamas muy cerca de Bimini. Para su estupefacción los marineros descubrieron una carretera sumergida que caminaba en línea recta por el fondo del mar por más de quince millas y al final de la misma una serie de construcciones monolíticas con todo el aspecto de edificios.

El Dr. J. Manson Valentine tuvo conocimiento de este hallazgo y contrató a los buzos profesionales Jacques Mayol, Harold Climo y Robert Angove para explorar el área en cuestión. Sus descubrimientos fueron sensacionales ya que clamaban haber encontrado una verdadera ciudad sumergida.

¿Era la Atlántida en las Bahamas? Nadie lo sabe.

El continente perdido de la Atlántida parece burlarse de nosotros desde las profundidades de los mares y la historia. Sigue siendo hoy tan misteriosa como el día, hace 2500 años, que un filósofo la describió en dos de sus más famosas obras

jueves, 2 de abril de 2009

El Simbolismo del Hombre Andrógino

Dibujo del Viridium Chymicum o El Jardín del Placer de la Química de Michael Maier y Daniel Mylius



El Hombre Andrógino

Por Corinne Heline


Este diseño simbólico, uno de los más fascinantes encontrados en toda la literatura ocultista, retrata al Hombre Andrógino, una figura humana que posee dos cabezas – una masculina, la otra femenina. Estas representan el balance perfecto o equilibrio entre las fuerzas masculina y femenina que actúan dentro del organismo humano. Cuando se haya logrado este equilibrio, será posible que el hombre piense con el corazón y ame con la mente. Pero esto no puede suceder hasta que el estado de desigualdad que ahora existe entre hombres y mujeres haya sido rectificado para que, libres y sin temor, puedan ingresar, de la mano, al Templo de Luz.

Por encima de la cabeza de la mujer se encuentra el símbolo de la Luna (que representa el Cósmico Femenino), y por encima de la cabeza del hombre se encuentra el símbolo del Sol (que representa el Cósmico Masculino). Presagiando este estado andrógino futuro de la humanidad, las dos columnas que custodian la entrada al Templo de la Masonería Mística son intituladas la Columna del Sol y la Columna de la Luna.

La figura sostiene en una mano el Triángulo (compás), que representa la fuerza masculina y se correlaciona con el número Tres. En la otra mano sostiene una Escuadra, que representa la fuerza femenina y se correlaciona con el número Cuatro. La unión de estos dos números nos da Siete, que uno de los Números de Poder de la ciencia cabalística, y significa el completo equilibrio, o el descanso después de una larga y ardua labor. La Biblia ordena al hombre trabajar seis días y descansar en el séptimo día.

La labor de alcanzar el alto desarrollo simbolizado en la figura andrógina ha ocupado a la humanidad por el término de Seis Razas-Raíz que surgen de la Cuarta Revolución del Período Terrestre: Polar, Hiperbórea, Lemuriana, Atlante, la actual Aria o Quinta Gran Raza, y la próxima Sexta Gran Raza. La culminación de este Gran Trabajo será logrado por la Séptima Gran Raza, que no será realmente una “raza” como se entiende el término hoy, ya que las diferenciaciones raciales para entonces habrán llegado a su fin. Esta, la última y Séptima Raza, lleva la evolución humana a finalizar el Período Terrestre. De esta manera, sin saberlo, el hombre obedece el mandamiento bíblico de que trabaje seis días que descanse en el séptimo día.

Se ha de notar que el Andrógino espiritual se convierte en tal no de la manera de la carne mortal sino a través de poderes desarrollados del Espíritu doble que tiene su asiento en el cerebro.

De aquí las dos cabezas, que significan el total o completo florecimiento de ambos hemisferios del cerebro. La Creación es a través de la Mente, el Amor, y la Palabra.

Observamos además que el Andrógino está parado sobre el cuerpo de una enorme y feroz serpiente que indica que todas las fases de materialismo y sexualidad, y todos los otros atributos del hombre mortal, han sido elevados y transmutados en espíritu.

Alrededor del Andrógino se disponen los cinco planetas de nuestro sistema solar como se lo conocía en la antigüedad, y al cual pertenece nuestra tierra. El horóscopo del hombre de hoy parece englobar aspectos tanto buenos como malos, pero esto se debe a las condiciones imperfectas del propio hombre. Todas las fuerzas planetarias son buenas, independientemente de su aspecto para la tierra, y cuando el hombre se haya convertido en el Andrógino divino experimentará sólo influencias espirituales elevadas que emanan de las inteligencias planetarias porque habrá aprendido a sintonizarse con las armonías cósmicas y no hay nada en él que pueda responder negativamente a cuadraturas y oposiciones.

Otros sistemas solares pueden no tener precisa-mente el mismo número de disposiciones de planetas como el nuestro porque sus necesidades evolutivas son diferentes, pero los pode-res microcósmicos representados por nuestros planetas están presentes a través del universo, y esos poderes deben necesaria-mente crear algún canal a través del cual operar en áreas específicas.

La perfecta unión de poderes cósmicos masculino y femenino, o principios, constituye en términos bíblicos, el Matrimonio Místico. Cuando el hombre logre este Matrimonio, poseerá la verdadera sabiduría espiritual, que es la esencia y la nota clave del planeta Mercurio. Este es el planeta cuyo símbolo aparece entre las dos cabezas de hombre-mujer.

El Amor-como-poder es la expresión más elevada de Venus. En el Matrimonio Místico el Amor se convierte en el cumplimiento de la Ley.

Ninguna actividad es posible en ningún lugar del universo sin esa energía dinámica que está concentrada, para nuestro propio sistema solar, en el planeta Marte. Este planeta representa la fuerza ciega pura, que debe ser usada para fines constructivos, bajo la dirección del sabio Mercurio.

Júpiter significa la Paternidad de Dios, el Gran Benefactor, el dador de todas las cosas buenas en superabundancia. El anuncia la hermandad del hombre, que un día prevalecerá a través de toda la tierra cuando los hombres hayan llegado a conocerse a sí mismos verdadera-mente como Hijos de Dios.

Para los antiguos, Saturno estaba situado en los últimos límites del sistema solar. La tradición antigua dio testimonio de la existencia de misteriosos cuerpos celestes más allá de Saturno pero estos no figuran en sus cuadros y diseños.

Saturno representa la Ley Cósmica. El ideal supremo de Saturno es el Hombre Crístico. Su palabra bíblica clave es “Deja que el Cristo se forme en ti. “

En la base de este dibujo simbólico hay una esfera o círculo alado, lo que indica que el Gran Trabajo tendrá su comienzo en la entrante Era de Acuario, de la cual el hombre en su conjunto se alzará más allá del tiempo y del espacio y erigirá su trono en el círculo del firmamento, o Cielo Supremo, donde solo Dios ES y el hombre es uno con El

Porque el circulo es el símbolo del Eterno, aquello que es completo e inmutable, aquello que es perfecto, sobre el cual no puede hacerse mejora; y esto nos manifiesta que el Destino glorioso se ha hallado escondido en el Plan Divino para la humanidad desde el comienzo de los tiempos.

En el medio del pecho del Andrógino está inscripta la palabra latina Rebus, que significa “la consumación divina de todas las cosas”.
--Corinne Heline



Este dibujo simbólicamente representa la meta de la búsqueda alquímica, el desarrollo de todo el hombre, que es el trabajo de las energías cósmicas, incluyendo las fuerzas terrestres, a través de las cuales opera el mundo inferior del deseo, simbolizado por el dragón que respirafuego. El Espíritu triple encarnado (Ego) en el cuerpo cuádruple (físico, vital, del deseo y mental) es mostrado por el triángulo y el cuadrado inscripto en el globo alado, símbolo de Mercurio.

Cuando Daniel Stolcius vio este y muchas otros grabados de cobre que ilustraban la Alquimia, escribió versos interpretativos para 107 de estas placas, que aparecieron bajo el título Viridium Chymicum, o El Jardín del Placer de la Química Los mismísimos grabados, del Conde Michael Maier y Daniel Mylius, quienes muestran clara influencia Rosacruz, aparecieron al mismo tiempo como Las Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz (1616): el verso de Stolcius para las ilustraciones anteriores se encuentra continuación:

El Primer Material
Yo soy el dragón porque manejo
El veneno mortal del cuerpo,
El león rojo siempre me ama
Y el verde me da placer.
Por muchos soy reconocido
Y llamado el huevo de la naturaleza.
Me voy volando a menos que
Uno me ate con moderación.
Tengo muchas formas y colores,
Y llevo dentro de mí poderes masculinos y femeninos.
Recreo al cuerpo humano
Y a todos los metales.