domingo, 4 de julio de 2010

La Telepatía


Al considerar el tema de la telepatía debe tenerse en cuenta que el cuerpo etérico o de energía de todo ser humano es parte integrante del cuerpo etérico del planeta mismo y, en consecuencia, del sistema solar. La función del cuerpo etérico consiste en recibir impulsos de energía o corrientes de fuerza que lo ponen en actividad, y que emanan de alguna fuente originaria. El cuerpo etérico, en realidad, sólo es energía. Está compuesto de miríadas de filamentos de fuerza (nadis, según los hindúes, meridianos, según los chinos) por los que circula energía. Se mantiene en relación, por su efecto coordinador, con los cuerpos emocional y mental y el alma. Estas corrientes de energía a su vez producen un efecto sobre el cuerpo físico, induciéndolo a emprender alguna actividad, según la naturaleza o poder del tipo de energía que dirija al cuerpo etérico en un determinado momento.

Hay distintos tipos de actividad telepática, El ser humano no evolucionado e irreflexivo y las personas que no han desarrollado la mente pueden ser telepáticos y a menudo lo son, pero trabajan a través del plexo solar. La línea de comunicación se tiende, por lo tanto, de un plexo solar a otro, lo cual es telepatía instintiva e implica sensación en todos los casos. Involucra invariablemente radiaciones del plexo solar, que en el mundo animal sirve de cerebro instintivo. Este tipo de comunicación telepática es una característica definida del cuerpo animal del hombre. El mejor ejemplo de esta relación telepática es la que existe entre la madre y su hijo.

También predomina en las sesiones espiritistas, donde el médium establece inconscientemente conexión telepática con las personas reunidas. Sus sentimientos, preocupaciones, penas y deseos son evidentes y forman parte de los llamados mensajes. Tanto los asistentes como el médium están actuando desde el plexo solar. En tal tipo de sesiones nada aprenderán las personas muy inteligentes y mentalmente polarizadas y, probablemente, no recibirán mensajes a no ser que sean falsos. De ahí que cuando se trata de investigaciones científicas realizadas por mentes entrenadas, siempre han predominado los fenómenos físicos y no las formas más sutiles del psiquismo. Cuando han estado involucradas formas sutiles de percepción extrasensorial, el médium ha estado principal y correctamente enfocado en el cuerpo emocional. Esto sucede aunque se trate de personas muy intelectuales.

Por lo tanto, esta forma de comunicación telepática es de dos tipos, pero siempre involucra al plexo solar:

a) Entre dos personas comunes va de un plexo solar a otro, cuando son emotivas, gobernadas por el deseo y centralizadas principalmente en los cuerpos emocional y físico.

b) Entre una persona que emplea el plexo solar y otra más evolucionada, cuyo plexo solar funciona activamente y también está activo el centro laríngeo. Este tipo de persona registra en dos lugares, siempre que el pensamiento captado que envió la persona que emplea sólo el plexo solar tenga algo de sustancia o energía mental. El sentimiento y las emanaciones totalmente emotivas entre las personas sólo requieren el contacto del plexo solar.

Más adelante, cuando se emprenda el trabajo de telepatía en forma grupal, en los centros de trasmisión donde estén implicados los sentimientos elevados y consagrados, la devoción, la aspiración y el amor, y donde los grupos trabajen con amor altruísta, la comunicación será de un corazón a otro (centro cardíaco Anahata) y del corazón de un grupo al corazón de otro. A la frase «hablar de corazón a corazón», usada tan
a menudo, no se le da por lo general su verdadero significado, pero algún día se le dará. Actualmente constituye una conversación entre plexos solares.

La segunda forma de trabajar telepáticamente es de mente a mente (centro Ajna), y esta forma de comunicación hoy está siendo investigada intensamente. Sólo lo hacen ciertos tipos de mente, y cuanto más puedan ser eliminados la emoción, el sentimiento y los deseos, más exacto será el trabajo realizado.

El intenso deseo de triunfar en el trabajo telepático y el temor al fracaso son los medios más seguros para contrarrestar el esfuerzo fructífero. En todo trabajo de esta índole, una actitud de desapego y un espíritu de indiferencia son de verdadera ayuda. Los experimentadores necesitan dedicar más tiempo y reflexión a los distintos tipos de fuerza. Deben comprender que la emoción y el deseo de algo, por parte del agente receptor, crea emanantes corrientes de energía que rechazan o repelen aquello que trata de hacer contacto, como por ejemplo los pensamientos dirigidos de alguien que desea ponerse en comunicación. Cuando estas corrientes son bastante fuertes, actúan como un boomerang y vuelven al punto de partida, atraídas por el poder de la vibración que las proyectó. Este concepto encierra la causa del fracaso de:

a) El agente transmisor, El intenso deseo de realizar una impresión satisfactoria hará retornar el pensamiento proyectado hacia quien lo trasmitió.

b) El agente receptor. El lanza una corriente tan fuerte de energía, debido al intenso deseo de lograr buenos resultados que, al encontrarse con la otra corriente de energía que se aproxima, la bloquea y rechaza, haciéndola retroceder al punto de partida. Si el receptor es consciente de ello y trata de reprimir el cúmulo de sus deseos, con frecuencia se rodea de un muro de deseos inhibidos, a través del cual nada puede penetrar.

La telepatía y los poderes afines únicamente se comprenderán cuando la naturaleza de las fuerzas, las emanaciones, radiaciones y corrientes de energía sean mejor captadas. Esto se está obteniendo con mayor rapidez, a medida que la ciencia penetra más profundamente en lo arcano de las energías y comienza a trabajar - como lo hace el esotérico - en el mundo de las fuerzas.

También debe tenerse en cuenta que sólo cuando los centros (chakras) son utilizados conscientemente se obtienen fructíferos resultados, siempre que el trabajo sea cuidadosamente realizado. Por ejemplo, una persona emotiva que emplea principalmente el plexo solar, tratará de entrar en comunicación con otra de tipo mental. Esto sólo traerá confusión, porque ambas personas, usando centros diferentes, son sensibles a ciertos tipos de fuerza e insensibles a otros. 0 bien, si ambas están mentalmente polarizadas y, por lo tanto, son sensibles a vibraciones similares, pueden tratar de hacer contacto telepático cuando una de ellas está bajo tensión emotiva, siendo incapaz de responder; o puede ser que esté preocupada intensamente por algún problema de nivel mental, encerrada tras un muro de formas mentales e impermeabilizada a las impresiones. Como podrá verse, para tener éxito en el trabajo telepático, la cualidad necesaria es desapego.

El problema que ustedes encaran como discípulos cuando están aprendiendo a desarrollar la sensibilidad telepática, se basa en:

a) Cuál de los tres cuerpos es más activo. Esto indica dónde viven subjetivamente la mayor parte del tiempo.

b) Qué centro (chakra) de su equipo es el que más se manifiesta y a través de cuál hacen más fácilmente contacto con las condiciones de vida. Con estas palabras quiero significar, hablando literalmente, dónde enfocan sus energías vitales en forma predominante y dónde expresan mejor su energía sensorial.

La comprensión de esto les permitirá trabajar mejor y experimentar más inteligentemente. Por lo tanto, vigílense a ustedes mismos cuidadosamente, aunque en forma impersonal, y averigüen por qué y cuándo se producen los efectos, y por este medio aprenderán.

El tercer tipo de trabajo telepático es de Alma a Alma (Yo Superior), siendo para la humanidad el tipo más elevado posible de realizar. Es el tipo de comunicación responsable de todos los escritos inspirados de verdadero poder, de los pronunciamientos iluminados, de los oradores inspirados y del lenguaje simbólico. Ello sólo es posible cuando existe una personalidad integrada y también el poder de enfocarse en la consciencia del Alma. La mente y el cerebro deben estar en relación y alineamiento perfectos.

El trabajo de los comunicadores telepáticos es uno de los más importantes de la era venidera, y será valioso tener una idea de su significado y sus técnicas. Al sintetizar la anterior instrucción diré que, en conexión con los individuos:

l.- la comunicación telepática se establece entre:
a) Alma y mente,
b) Alma, mente y cerebro.
Esto corresponde al desarrollo individual interno.

2.- Cuando ocurre entre individuos, la comunicación telepática existe entre:
a) Alma y Alma,
b) mente y mente,
c) plexo solar y plexo solar, siendo, por lo tanto, exclusivamente emocional.
d) Estos tres aspectos de energía en forma simultánea, en el caso de personas muy evolucionadas.

3.- La comunicación telepática existe también entre
a) un Maestro y sus discípulos,
b) un Maestro y su grupo, y un grupo o grupos de sensitivos y aspirantes en el plano físico,
c) grupos subjetivos y objetivos.

Esto concierne a la nueva ciencia de comunicación telepática en forma grupal de la cual la telepatía de las multitudes o de rebaño (muy conocida) es la expresión más inferior que se conoce. Esta telepatía instintiva, demostrada en el vuelo de una bandada de pájaros actuando como unidad, o la que sirve para dirigir tan misteriosamente los movimientos de manadas de animales, o la rápida trasmisión de información entre las razas salvajes y pueblos ignorantes, son ejemplos de esta inferior exteriorización de una realidad espiritual interna. Una etapa intermedia de esta actividad instintiva, basada en su mayor parte en las reacciones del plexo solar, se puede observar en la psicología moderna de las masas y en la opinión pública. Como bien se sabe, esta etapa es predominantemente emotiva, ignorante, y fluída en su expresión, lo cual está cambiando en la actualidad, trasfiriéndose a la llamada «opinión pública inteligente»; pero se realiza en forma lenta, pues involucra la actividad del los centros Laríngeo y Ajna. Por lo tanto tenemos:

1.- Telepatía instintiva.
2.- Telepatía mental.
3.- Telepatía intuitiva.

Les recordaré desde ya que ser sensible a los pensamientos del Maestro, al mundo de las ideas, a las impresiones intuitivas, constituyen formas de sensibilidad telepática. Al considerar este tema, resulta evidente que deben tenerse en cuenta tres factores:

1.- El agente iniciador. Empleo esta palabra premeditadamente, porque el poder de trabajar telepáticamente, como agente iniciador y como receptor, está relacionado íntimamente con la Iniciación e indica que la persona se halla preparada para dicho proceso.

2.- El agente receptor. Recibe lo que se trasmite en «alas del pensamiento».

3.- El medio, por el cual se intenta trasferir el pensamiento, la idea, el deseo, la impresión y, por consiguiente, algún conocimiento.

Esta es la descripción más sencilla de la mecánica elemental del proceso. Indica también la comprensión más elemental del pensamiento que encierran las palabras de Bhagavad Gita, traducidas en occidente por los términos: el Conocedor, el Campo del Conocimiento y lo Conocido. Se ha dicho con frecuencia que todo libro sagrado, tal como el Bhagavad Gita, tiene varias interpretaciones que dependen del grado de evolución del lector o buscador de la verdad.


Alice A. Bailey



Extractado por Carmen Bustos de
Alice A. Bailey.- Telepatía y el Vehículo Etérico
Fundación Lucis


Más Información:
Alice A. Bailey.- La Luz del Alma.- Fundación Lucis
Bhagavad Guita.- Edhasa

2 comentarios:

Ana dijo...

Me gusto mucho leer esta entrada porque también pienso que la mayor tecnología esta en nuestro cerebro.

Me ha aclarado algunos puntos de mi propia experiencia en este campo, ademas de darme algunas ideas para seguir intentando esta practica.

Lo mas difícil es encontrar a personas de confianza con las que poder practicar.

Recuerdos

Luis dijo...

Hola Ana, como bien dices hay pocos canales perfectamente claros e instruidos hoy en día pero no obstante alguno hay. Refiriendome a la Telepatía todos somos telépatas, lo que pasa es que algunos somos conscientes y otros no. Digamos que somos bahías en un mar formado por gotas de materia oculta (la mente subconsciente) y todos estamos comunicados. Recuerdos y un abrazo!