jueves, 21 de mayo de 2009

Alocución del Festival de Wesak 2008 Nueva York en Tauro

[DE LUCIS TRUST]

El texto que sigue fue una alocución dada por un miembro del personal de la Sede Central de Lucis Trust en una de nuestras reuniones públicas. El propósito de estas breves charlas es preparar la mente del grupo para el trabajo real a ser realizado –la meditación grupal. Esta charla puede ser usada por los individuos y los grupos que deseen colaborar con este servicio.

Buenas tardes, amigos, y bienvenidos al festival de Wesak. Este festival de Buda, el gran festival Oriental observado por millones de Budistas en la luna llena de Tauro, es el punto más elevado del año espiritual. Marca la culminación de la aspiración espiritual de la humanidad. Cuando se comprende, incluso en pequeña medida, el significado de este festival y el enorme alineamiento de energías espirituales que provoca, evoca en cada uno la aspiración espiritual más elevada –la respuesta de su ser más íntimo, el alma.

Wesak es un acontecimiento que se vuelve a representar cada año en forma de un alineamiento que está muy bien descrito en los libros de Alice Bailey. El alineamiento generado se extiende, dice el Tibetano, incluso más allá de Buda y de Cristo hasta ciertos Seres Espirituales que tratan de ayudar a nuestro pequeño planeta. De acuerdo con el gran axioma “Como es arriba, es abajo”, Buda en Wesak actúa como mediador planetario entre estos grandes Seres Espirituales y la Jerarquía planetaria, a quien Buda sirve como Señor de la Luz. Dentro de la Jerarquía planetaria, tres Maestros de cada uno de los Ashramas de los siete rayos son designados para colaborar en la creación del alineamiento realizado por Buda y Cristo con Seres Espirituales aún más elevados como preparación para una oportunidad de servicio. Especialmente en la hora de la luna llena de Wesak, que ocurre mañana por la mañana a las 6:26 am, estos 21 Maestros de los ashramas de los siete rayos, junto con Buda y Cristo, se juntan para preparar un canal en conciencia para la afluencia de poderosas energías espirituales

Pero este canal, aún así, necesita la colaboración sensible de los discípulos del mundo y del nuevo grupo de servidores del mundo para actuar como un medio de transmisión, como un puente, hasta los inteligentes, los pensadores, hombres y mujeres de buena voluntad y en particular aquellos que trabajan en alguna manera de mejorar la comunicación de las ideas –aquellos que trabajan a sabiendas o sin saberlo, para construir la red de luz que une las mentes humanas.

El gran interrogante es la respuesta de los discípulos del mundo y del nuevo grupo de servidores del mundo. Visto desde la perspectiva de la Jerarquía, la dificultad para poner en marcha la colaboración de estas personas tiene múltiples aspectos y es un reto. Existe el factor de que las personas están demasiado ocupadas, así como la multitud de diversiones que piden nuestra atención. Y nunca en la historia parece que haya habido tantas oportunidades para desviar nuestra atención de lo que realmente tiene importancia espiritualmente. Existe el factor de la falta de adecuación –la sensación de estar solo, aislado y ser demasiado insignificante para marcar la diferencia, aunque se quiera ayudar. Relacionado con esto, está la posibilidad de sentir, débilmente, la magnitud de la oportunidad que Wesak ofrece y sentirse abrumado por ella, como si se estuviera en el camino de una presa que acaba de reventar. Y está la indiferencia de la personalidad que, abandonada a sus propias predilecciones, tiende a elegir perseguir la satisfacción de los cinco (¿o es seis?) sentidos que introducen en un círculo sin fin de auto-centrismo.

Todas estas posibilidades pueden impedir la colaboración de los discípulos del mundo y del nuevo grupo de servidores del mundo, pero aquellos de nosotros que hoy aquí hemos decidido colaborar, en alguna pequeña forma, y que sabemos que no trabajamos solos, sino en conjunción con nuestros compañeros de meditación que están reunidos, como lo estamos nosotros, en grupos grandes o pequeños por todo el mundo, para ocupar nuestro lugar en la creación de un canal cuyos extremos, arriba y abajo, no podemos medir. Pero se dice que con nuestra colaboración, este canal será capaz de llegar a los reinos inferiores que están a nuestro cargo y así impregnar nuestro planeta con la potencia portadora de vida de Shamballa –la energía de la voluntad-al-bien que Buda trae cada año en Wesak.

Añadida a la oportunidad tenemos que la luna llena de mañana coincide con la Pascua Judía y que ésta será la primera de las dos lunas llenas en Tauro. Este año es una de esas raras ocasiones en las que hay dos lunas llenas en Tauro, siendo la última vez en 1989. Cuando recordamos ese año, viene a la mente la plaza Tiananmen, donde tuvieron lugar los disturbios de Mayo de 1989, seguido por el desmantelamiento del Muro de Berlín y de la reorganización completa de la estructura política de la Europa del Este, que terminó con la caída del comunismo. Así pues, es una ocasión prometedora para trabajar con la energía que afluye de dos lunas llenas de Tauro. ¡A todo esto se le añade que el Papa está en la ciudad!. Reconozcamos el alineamiento ahora en curso en todo el mundo y ocupemos nuestro lugar en él, visualicemos la asamblea de Seres Espirituales, Buda y Cristo, los 21 Maestros de la Jerarquía, y los discípulos del mundo y miembros del nuevo grupo de servidores del mundo. Pronunciemos juntos la Afirmación del Discípulo.

Soy un punto de luz dentro de una luz mayor
Soy una corriente de energía amorosa dentro de la corriente de Amor divino
Soy un punto de fuego de sacrificio enfocado dentro de la ardiente Voluntad de Dios
Y así permanezco.

Soy un camino por el cual los hombres pueden llegar a la realización
Soy una fuente de fuerza que les permite permanecer
Soy un haz de luz que ilumina su camino
Y así permanezco

Y permaneciendo así, giro
Y huello el camino de los hombres
y conozco los caminos de Dios
Y así permanezco

Como he mencionado, los discípulos y los miembros del Nuevo grupo de servidores del mundo son un gran interrogante para la Jerarquía en la creación del alineamiento o canal requerido en Wesak. Esto alude a la nota clave de nuestro trabajo de meditación durante los tres Festivales espirituales de este año: Cuando una crisis humana y una crisis jerárquica coinciden, emerge un momento de oportunidad. Que el grupo responda. Nuestra meditación sobre este pensamiento simiente es una invocación, no una convicción: “Que el grupo responda”. ¿A qué debe responder exactamente el grupo? Surge un poco de claridad cuando se compara el momento actual con el período en el que Buda vivió y enseñó hace unos 2500 años. Karen Amstrong, la erudita en religiones comparadas, ha escrito de ese período, conocido como la Época Axial, un tiempo que abarca aproximadamente del 800 a.C. al 200 a.C., que fue fundamental para la evolución humana. No fue un fenómeno global, sino que más bien se limitó a cuatro regiones del mundo: India, china, Irán, y el Mediterráneo oriental, incluyendo los Judíos y Griegos.

El nombre mismo de este período –Época Axial— sugiere el punto fundamental que la humanidad había alcanzado, especialmente en esas regiones del mundo. Fue tan crítico, que Karen Armstrong dice, “La Época Axial marca el comienzo de la humanidad como ahora la conocemos”.El nacimiento del mundo moderno surgió de los cambios arrolladores que provinieron de un profundo descontento e insatisfacción con la vida y con los indicadores tradicionales por los que las personas habían vivido durante generaciones. ¿No suena eso al momento presente?De un período en el que la gente sentía que había perdido sus amarras espirituales, vinieron los desarrollos que condujeron en su momento al Taoísmo y Confucianismo en China, al Budismo e Hinduismo en la India, al monoteísmo en Irán y Oriente Medio, y al racionalismo Griego en Europa.

Pero en ese momento no había sentido de las grandes repercusiones que seguirían. La gente sólo sabía que las viejas formas ya no traían plenitud espiritual. La Sabiduría Eterna probablemente también apunta que fue un momento de culminación para la era de Aries, cuya nota clave es “Surjo y desde el plano de la mente rijo”. La humanidad estaba despertando mentalmente, como lo simboliza el mito Griego de Prometeo, quien trajo el fuego a la humanidad, el fuego simbolizando la mente, un sacrificio por el que Prometeo pagó un alto precio. El sentido del yo, de la individualidad diferenciada y no simplemente como parte de la tribu, se impuso en aquellas sociedades influidas por la época Axial, y condujo a una profunda búsqueda y aspiración, pero también a una sensación de temor y de necesidad no satisfecha.

Buda vino al mundo en este período, y también experimentó el vacío de la vida como se suponía tradicionalmente que debía ser vivida. Nacido con todas las comodidades y privilegios que la vida ofrece, encontró que la vida carecía de sentido y se fue en busca de su significado. Finalmente, después de años de experimentación con diversas prácticas espirituales, se sentó bajo un árbol bodhi, decidido a alcanzar la iluminación, y allí permaneció durante 40 días y noches hasta que, la noche de la luna llena de Tauro, alcanzó su logro. Y en el momento de su iluminación, tocó con la punta de los dedos de su mano derecha la tierra como muestra de conectar las energías espirituales, la energía de Luz, a la Tierra.

Este fue el logro que alcanzó Buda, y cada año desde entonces, dice la Sabiduría Eterna, regresa a la tierra en la luna llena de Tauro para renovar la carga de energía espiritual. Esta energía es la fuerza de Shamballa, el centro donde la Voluntad de Dios es conocida –conocida por la luz de la mente. En su iluminación, Buda decidió compartir su realización con la humanidad que lucha, y durante el resto de su vida, que duró unos ochenta años, viajó y enseñó por toda la India. Como en el caso del Cristianismo, la religión que se originó en las enseñanzas de Buda se ha hecho muy popular en muchos contornos que probablemente no hubiera previsto. Pero si se reduce la enseñanza de Buda a los principios esenciales que sabemos que enseñó, son pocos en número pero no fáciles de conseguir. Los expuso en su primer sermón al incipiente grupo de discípulos que oyó hablar de su logro, y se conocen como las Cuatro Nobles Verdades. La primera es que la vida es dukka.Frecuentemente se traduce como “la vida es sufrimiento” pero dukka significa algo ligeramente diferente: fuera de conexión, dañado o sin facilidad, fuera de equilibrio, o fuera de alineamiento. La segunda verdad es que la causa de la dislocación de la vida es el impulso hacia la realización personal que fomenta el deseo egoísta. Tercera, el remedio para esto es la superación del impulso hacia una existencia separada, independiente, aparte del todo. Y cuarta, la manera de alcanzar la liberación del egoísmo es el Óctuple Noble Sendero, que comienza con recto entendimiento y termina con recta felicidad o recta concentración: de la dislocación causada por el deseo personal egoísta a la concentración de la energía espiritual en una vida vivida en unión con el todo.

La sensación prevaleciente de que “la vida es dukka”, o fuera de alineamiento, fue el origen de una poderosa crisis que hizo que la Época Axial fuera fundamental en la evolución humana. Y ahora, 2500 años después, estamos viviendo otra vez en un momento en el que la vida parece “dukka” – fuera de equilibrio, como si hubiéramos perdido nuestro centro. Y tenemos, en cantidad como los seres humanos viven más y más para la auto-realización y cada vez menos para el bien común, el bien de la totalidad. Sin embargo, cada vez más personas están volviendo a tomar conciencia de esta desalineación y tratando de encontrar un retorno al centro de la vida. El desequilibrio demostrado en la crisis climática es un canto de sirena que no puede ser ignorado.

Sumada a las dimensiones humanas de la crisis actual está la enseñanza de la Sabiduría Eterna que dice que la Jerarquía de Maestros y Cristo también están experimentando una crisis fundamental. Las “crisis”, hay que advertirlo, no significan sólo la perturbación emocional de la personalidad frustrada sino la consecución de un punto de tensión lo suficientemente poderoso como para generar un cambio y una elección fundamental. Para la Jerarquía y para Cristo, se está produciendo la crisis de regreso a la exteriorización, a la presencia activa en la tierra después de muchos siglos de trabajo detrás de la escena. La coincidencia de la crisis Jerárquica pendiente de su retorno a la presencia externa en la tierra, y la crisis de la humanidad producida por su creciente conciencia de la dislocación, de estar “fuera del centro” es una enorme oportunidad, nuestro pensamiento simiente dice “Que el grupo responda”.

¿Cómo responderemos? Curiosamente, encontramos una indicación en el problema del yo. Como apunta Karen Armstrong, las sociedades de la Época Axial estaban impulsadas por el deseo de desarrollar el yo, de avanzar más allá de sus límites aceptados en el desarrollo, que reconocemos como un paso adelante en la evolución de la conciencia de masa, pero que también les dejó sin las pautas del pasado y con una creciente conciencia del egoísmo, este énfasis en fomentar el auto-desarrollo. Por eso Buda instruyó sobre los “tres venenos” de la vida: codicia, mala voluntad y falsa ilusión (engaño). La búsqueda material que deseaba la gente trajo miseria y violencia, y fomentó una pérdida de valores. Estos objetivos erróneos crearon un falso norte que la gente siguió, y que sólo profundizó su miseria. Las comodidades y el placer no llenan el vacío espiritual, como lo sabemos muy bien en las naciones prósperas.

Sin embargo el valor del yo también fue reconocido por Buda, que enseñó constantemente la necesidad de confiar en sí mismo como la única guía espiritual fiable, y examinar las convicciones propias por sí mismo para ver si “funcionan” –si conducen a una mayor felicidad. No hizo hincapié en doctrinas espirituales particulares o escrituras, en la creencia que debe ponerse el énfasis en la liberación del sufrimiento. Quizás comprendió que examinar las convicciones propias a través de la experiencia directa era el método más acertado porque semejante práctica construye una plataforma en la que se puede permanecer –una base para dar el próximo paso y el siguiente en la evolución espiritual – paso a paso, y siempre a través del auto-esfuerzo y la autosuficiencia.

De hecho, el ultimo sermón de Buda culminó con este mandato, “Sed una lámpara para vosotros mismos. Todas las cosas compuestas se descomponen. Trabajad para vuestra salvación con diligencia”. Esto a menudo ha sido tomado para indicar un elemento de oscuridad esencial o cualidad depresiva de la enseñanza Budista, pero creo que se trata de un malentendido. Cuando recordamos que el Óctuple Noble Sendero culmina en la Recta Concentración, que implica el remedio para la vida egoísta. Esto es encontrar en combinación con, o concentración de fuerzas con, la totalidad. Todas las cosas compuestas, separadas, se descomponen. La salvación se encuentra cuando “se extingue” el yo, dice Buda. Esto, de nuevo, es a menudo malentendido para significar la muerte del yo o alma. Pero otra interpretación dice que cuando el yo separado ya no es alimentado con el oxigeno que necesita para mantenerse, entra el Nirvana. El Nirvana es el estado de estar “extinguido”, significando que los límites del yo separado han desaparecido a través de la unión con el todo. Este estado de liberación se expresa en uno de los nombres de Buda: el Tathagata, que significa “ido así”. Todos los elementos privados han desaparecido en quien se ha adentrado en “el océano del ser”.

Este es el estado de Nirvana, que Buda dice que es no condicionado. Se negó a describirlo, porque, dijo que es “incomprensible, indescriptible, inimaginable, inefable”. Sólo pudo señalar el énfasis en la necesidad de seguir el dharma –la obligación o deber espiritual, y la disciplina– de las Cuatro Nobles Verdades y del Óctuple Sendero.

Siempre, hizo hincapié en el valor de la comunidad espiritual como una fuente de fuerza para seguir el sendero espiritual, y el Tibetano lo confirma. “La disciplina de la vida grupal es una disciplina de vida más elevada que cualesquiera ideas auto impuestas de vida y verdad”, dijo. ”Cuando un discípulo ve y relaciona su dharma individual y su responsabilidad grupal –entonces puede emprender la acción correcta”.

En momentos de crisis, cuando la acción correcta puede no ser del todo clara, tenemos la convicción de Buda de que podemos ser una lámpara por nosotros mismos si nos refugiamos en el dharma y la disciplina del camino espiritual. Y tenemos el ejemplo de Cristo, a quien el Tibetano llama el hermano de Buda. De Cristo se ha dicho “Como él es, así somos nosotros en este mundo”. Esa es la esencia poderosa de Salvadores Mundiales tales como Buda y Cristo, para que Avatares de su nivel anclaran las potencias espirituales a la tierra que se convierten en un legado duradero para toda la humanidad venidera. La Luz anclada por Buda y el Amor personificado por Cristo ahora son propiedad de nuestro planeta, una parte intrínseca de lo que significa ser humano –porque “Como él es, así somos nosotros en este mundo”. Pero Buda nos ordenó no ser borregos estúpidos, siguiendo ciegamente lo que siempre se nos ha dicho, en la profunda rutina de la inercia y de la costumbre. El regalo del momento actual, un momento de dukka cuando todo parece des-centrado, es que ofrece la oportunidad de cambiar, de reconocer una manera nueva y mejor de vivir que se extiende y eleva todos los reinos, humano, animal, vegetal y mineral.

Toda la sabiduría adquirida por Buda y expresada en las Fuerzas de Iluminación, se recarga cada año cuando Buda regresa a la Tierra trayendo el “toque de Shamballa” para avivar las mentes ylos corazones humanos. La oportunidad de Wesak está tan bellamente descrita por el Tibetano que me gustaría terminar con sus palabras:

“Lo que estamos tratando de hacer es llevar adelante un esfuerzo grupal que es de tal importancia que, en el momento oportuno, producirá, en su ímpetu creciente, un impulso magnético tan potente que alcanzará esas Vidas Que Velan por la humanidad y nuestra civilización, y Que trabajan a través de los Maestros de Sabiduría y de la Jerarquía reunida. Este esfuerzo grupal evocará de Ellos un impulso magnético sensible que reunirá las Fuerzas benéficas por medio del grupo que aspira. A través del esfuerzo concentrado de estos grupos en el mundo (que subjetivamente constituyen Un solo grupo), la luz, la inspiración y la revelación espiritual pueden ser liberados en una afluencia de poder tal, que producirá cambios definidos en la conciencia humana y mejorará las condiciones de este mundo necesitado. Abrirá los ojos de los hombres a las realidades básicas, que hasta el momento son sólo débilmente percibidas por el público que piensa. Entonces la humanidad misma aplicará los correctivos necesarios, en la creencia de que puede hacerlo con la fuerza de su propia sabiduría y fuerza, pero todo el tiempo, detrás de la escena, permanecen los aspirantes del mundo agrupados, trabajando silenciosamente, al unísono con los demás y con la Jerarquía, y manteniendoabierto, por lo tanto, el canal a través del cual el amor, la fuerza y la sabiduría necesarias pueden fluir”.

Trabajemos pues en meditación en este momento elevado del año espiritual.

FESTIVAL DE WESAK

Sarah McKechnie
Nueva York,
19 de Abril de 2008

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